Ya he escrito aquí sobre el secuestro del Alakrana, y sobre las reaciones que generó en la opinión pública española, los medios, y el gobierno. Pues bien, este mediodía me enterado del último capítulo de todo esto. Según la Cadena Ser, la ministra de Defensa, Carme Chacón ha destituido al oficial del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) que "ordenó la redacción del informe confidencial que alertaba sobre los efectos perniciosos que podría tener la detención de los dos presuntos piratas". Según esta información, "el teniente coronel J.C.A, que ocupaba el cargo de jefe de área de África Subsahariana, dirigió al grupo de analistas encargado del seguimiento del secuestro del Alakrana" ha sido cesado por un "acontecimiento concreto ocurrido durante el secuestro del Alakrana". Además, la Cadena Ser informa de que este "cese se ha llevado con sumo sigilo y prueba de ello es que se ha tramitado en pleno periodo de vacaciones navideñas, y se ha materializado dos meses después de la liberación del Alakrana".
La verdad es que desconozco por completo cómo funcionan las cosas dentro del ministerio de Defensa o del Gobierno, e ignoro los motivos de este cese más allá de lo publicado en los medios. Sin embargo, de ser cierta la información, que sugiere que el oficial ha sido cesado por desaconsejar el arresto de los piratas Abdu Willy y Raageggesey Hassan Haji, se trataría de un grave error por parte del Gobierno. Y, lo que es peor, un error motivado puramente por preocupaciones políticas. Si España, flamante presidete de turno de la UE, quiere realmente mejorar su posición en el mundo, lo primero que hemos de hacer, es contar con los mejores expertos y la información más exacta.
Sólo si el ministerio de Defensa y el de Exteriores disponen de todos los informes necesarios y de la información más precisa, puede el gobierno tomar decisiones acertadas. Decisiones que, en última instancia, dependerán también de consideraciones políticas, como fue la decisión de arrestar a los piratas. Yo no discuto aquí esta decisión, pero esta fue una decisión en la que se conocían los riesgos y en la que, por el motivo que fuese, se consideraron menos importantes que llevar a los piratas ante la justicia. Pero no se debe alterar el orden de los factores; las consideraciones políticas deben limitarse a las decisiones del Gobierno, no al trabajo de los expertos. Hubiera sido peor si esta decisión - o cualquier otra en una situación similar - se hubiera tomado sin conocimiento de causa, sin conocer las posibles consecuencias. Y es precisamente esto lo que se conseguirá para futuras crisis si todos los expertos que redactan informes verídicos y acertados, son cesados de su posición tras el evento, por, en esencia, no preveer la decisión final del gobierno, y acomodar su opinión a estas consideraciones políticas.
El gobierno español no deja de repetir cuán importante es el continente africano en su política exterior, así como afirmar su deseo de jugar un papel más importante en las relaciones internacionales. Pues bien, si queremos que se nos tome en serio de verdad, lo primero que tenemos que hacer es demostrar que somos profesionales. Y esto se hace cuidando a nuestros expertos y valorando la información que estos proporcionan. No juzgándolos por su acierto político. Si no, nos veremos limitados a redactar declaraciones bien sonantes, y planes cargados de buenas intenciones, pero alejados de la realidad diaria en los países del continente.
Noticias Somalia: Al menos 20 civiles murieron en la noche del jueves y otras 40 resultaron heridas después de morteros y disparos de artillería alcanzaron la capital, Mogadiscio, según el relato de testigos oculares. Los sangrientos enfrentamientos estallaron después de que insurgentes islamistas dispararon contra el edificio de la Presidencia.
Defensores de la libertad de prensa están en espera de una respuesta del presidente de Puntland, Abdirahman Mohamud Farole, a las acusaciones de acoso, censura, detenciones y ataques directos de la policía. La sede en Nueva York Committee to Protect Journalists (CPJ) envió una carta para protestar contra lo que llamó la Autónoma del Estado de Somalia noreste de la orientación de gobierno de los EE.UU. financiado por la Voz de América y otros periodistas, que han sido encarcelados, disparado, golpeado de la ondas de radio , y amenazados por Ministerio de Información de Puntland, y funcionarios de la policía local.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) decidió suspender sus operaciones en la mayoría de las localidades en el sur, debido a las presiones sobre la organización de las milicias Shebab. La extorsión, amenazas, presiones de todo tipo, el organismo de la ONU debe detener temporalmente la distribución de alimentos a alrededor de un millón de personas, mientras continúa sin embargo Mogadishu, la capital de Somalia.
El pasado lunes tuvo lugar la conferencia "Qué pasa en Somalia? Qué esperanzas de futuro?", organizada por la asociación Justícia i Pau y el Centre d'Estudis Cristianisme i Justícia (Fundació Luciera Espinal) dentro del ciclo de conferencias "Els dilluns dels Drets Humans", que contó con la participación de Itziar Ruiz Jiménez, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro del Grupo de Estudios Africanos (GEA) y de Josep Maria Royo, investigador de la Escuela de Cultura de Pau.
El tema de Somalia como indicó Itziar Ruiz Jimenez (IRJ), es uno que "aparece y desaparece" de la actualidad mediática - y en estos momentos se encuentra en uno de los puntos de mayor atención - en especial por el tema de la piratería.
Lo primero que hizo IRJ en su presentación, fue ofrecer una descripción detallada de las distintas fases (pre-1989, el colapso del regimen de Siad Barre y la invasión internacional (1989-1995), y el funcionamiento de la sociedad dentro de un "estado colapsado" (1995 - ) y áreas del conflicto (Somalilandia, Puntlandia, y el sur de Somalia - lo que IRJ llamó un "reino de taifas"). Después, IRJ descartó las tres narrativas "desenfocadas" que se suelen aplicar frecuentemente al conflicto somali - la de que el clanismo es incompatible con un estado, la de que ha sido únicamente el fortalecimiento de los señores de la guerra lo que ha llevado a la situación actual, y la de que en la actualidad Somalia es poco más que un santuario para las redes terroristas internacionales. Cada una de estas explicaciones no hacen sino "ocultar las múltiples causas del conflicto" e "invisibilizar las dinámicas existentes". Estas dinámicas son sin duda el aspecto más interesante de la situación somalí, y de entre éstas destaca la "revitalización de la economía" a pesar de, o quizá debido a, la falta de un estado. Esta revitalización, que ha ocurrido en areas económicas tan distintas como la banca informal, las nuevas tecnologías - telefonía móvil, cibercafés - o la exportación de ganado a países de Oriente Medio (al menos hasta que Arabia Saudí prohibió la importación de ganado somalí en el 2000 - prohibición levantada hace poco más de un mes), ha creado numerosos grupos con fuertes intereses contrarios al re-establecimiento de un estado. Una revitalización explorada en profundidad por el antropólogo Peter D. Little, en especial el comercio de ganado entre Somalia y Kenia, en su libro: "Somalia: Economy without state" (Somalia: Economía sin estado). Esta oposición a un estado, compartida por todos aquellos que sufrieron la explotación económica y la represión política bajo el regimen de Siad Barre, es un punto extremadamente interesante y a menudo ignorado por los comentarios sobre la realidad somalí que aparecen en los medios de comunicación. Y es que la caída del estado somalí no ha significado la aparición de un vacío caótico dentro de las fronteras, sino que la vida ha continuado, y esto ha generado sin duda perdedores, pero también ganadores, interesados logicamente en mantener el status quo.
Imagen del mercado de ganado de Hargeisa (Somalilandia) Foto: Charles Fred - Flickr
Tras está presentación Josep Maria Royo (JMR), apuntó posibles estrategias que se podrían adopar para construir una mejor situación en Somalia. Estas pasan por "reforzar las estructuras locales" ya existentes, y "facilitar que éstas jueguen un papel en la recostrucción". Además, JMR apuntó que sería interesante dar entrada a nuevos actores de la comunidad internacional en la misión de la ONU en Somalia - que podrían provenir de países musulmanes tales como Malaysia o Indonesia que ócupan una posición extern a la dicotomía entre tropas europeas o africanas. Además, sugirió la creación de un Fondo Internacional en el que se depositaran la recaudación generadas por las actividades pesqueras o de tráfico martítimo que tienen lugar en aguas somalíes, y que se podría destinar a los esfuerzos de recostrucción .De cara al futuro ambos ponentes se mostraron reacios a hacer predicciones, pero sí apuntaron que el actual gobierno disfruta de una mayor legitimidad que el anterior, gracias a la incorporación de elementos que antes formaban parte de la Unión de Tribunales Islámicos. Además, JMR señaló el papel clave que continúa teniendo la posición que adopten los EEUU, de cara a incluir o excluir elementos de la mesa de negociaciones.
Fue en definitiva, un interesante encuentro, en el que se exploraron aspectos de la realidad somalí que por desgracia suelen quedarse fuera de los análisis de los medios, para dar cabida a aspectos más populares o de actualidad como la piratería.
Y hablando de encuentros interesantes, esta tarde se presenta el libro "Àfrica más allá del espejo" del escritor senegalés Boubacar Boris Diop, publicado por la asociación oozebap. La presentación tendrá lugar a las 19:30 en la Librería Altaïr de Barcelona (Gran Vía, 616), y contará con la presencia de Dídac P. Lagarriaga, miembro de oozebap y traductor de la obra, y de Moussa Samba, representante del al organización Espai Àfrica-Catalunya

La última entrega de la saga del Alakrana, más que ilustrarnos sobre el estado de Somalia, la problemática de la piratería, o incluso las dificultades de la jurisdicción internacional, nos vuelve a demostrar el poder de los medios de comunicación. Y lo relativamente fácil que es, si no dictar, al menos condicionar, el desarrollo de la agenda política, incluso al más alto nivel, cuando se es ofrecido un micrófono.
El pasado jueves y tras un mes de secuestro, los piratas (o quizás sus abogados), hartos de la lentitud de la negociación, o especulando que podrían sacar más del negocio, decidieron bajar a dos tripulantes a tierra, y asegurarse de que esta noticia era transmitida a las familias de los marineros, junto a la petición de libertad de sus compañeros detenidos en Madrid. Apenas unas horas después, los marineros fueron devueltos al barco; los piratas sin embargo, expertos en relaciones públicas, ya llevaban la delantera.
La rueda de prensa de los familiares el pasado jueves, en la que se denunció la situación del barco (por lo demás ya conocida) y se actuó como portavoz de los piratas (pidiendo la liberación de los detenidos) fue recogida por los medios de comunicación. Esto puso en marcha una verdadera maquinaria mediática, transmitiendo las críticas al gobierno de familiares y dirigentes políticos, convocando incluso concentraciones para pedir una solución.
Así, la opinión pública (o publicada) consigue en las siguientes 72 horas, ignorar el trabajo realizado por los servicios de inteligencia y exteriores y colocar al Gobierno en una situación de desventaja frente a los piratas, obligándolo a encontrar una solución judicial para que los detenidos sean juzgados, o al menos cumplan su pena, en Somalia además de (presumiblemente) aumentar la cuantía del rescate. Un verdadero éxito.