El pasado domingo escribí sobre el discurso de Zapatero dirigido a los líderes africanos reunidos en la apertura de la 14 ª Cumbre ordinaria de la Unión Africana en Addis Abeba, y cómo se limitó unas cuantos lugares comunes en su discurso. La cumbre terminó ayer, y, siguiendo esta línea, los líderes africanos hicieron algunas declaraciones interesantes pero no tomaron ninguna decisión revolucionaria. Sin embargo, me parece que puede ser una buena idea el señalar los resultados más destacados de la cumbre:
El aspecto más comentado de la reunión, como suele ocurrir en la política africana, fue una cuestión de liderazgo. Así, la primera parte de la cumbre estuvo dominada por la polémica generada por el deseo del Presidente de la UA, Muamar Al Gadafi, de extender su presidencia por un año más. Durante su mandato, Gadafi ha sido el centro de numerosas controversias (algunas de ellas mencionadas antes en este blog - por ejemplo, aquí y aquí ), pero esta vez no pudo salirse con la suya y se vio obligado a ceder la presidencia de la UA al presidente de Malawi, Bingu Wa Mutharika. Este cambio de Presidencia, a un país del sur del continente forma parte de un sistema rotatorio establecido, pero después de que los deseos de Gadafi fueran ignorados - algo que algunos consideran como una "rara demostración de valor" de los dirigentes africanos - Gadafi acusó a la "elite política del continente" de carecer de "conciencia política y por lo tanto, de determinación política", y puso su mirada en un nuevo papel internacional - esta vez como posible líder de la Liga arabe .
El recién elegido presidente de la UA Bingu Wa Mutharika (Foto Reuters)
Sobre el tema principal de la conferencia "Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en África: desafíos y perspectivas para el desarrollo", no parece que se avanzase mucho. Hubo, por supuesto, la inevitable declaración de buenas intenciones en la ceremonia de clausura, con el Presidente Wa Mutharika señalando la necesidad de "poner en marcha un programa de seguridad alimentaria para aliviar la pobreza en los próximos cinco años, la necesidad de desarrollar el transporte y las telecomunicaciones , y conectar a los países a través de las TIC y el desarrollo de la energía". Pero los analistas y expertos creen que estas declaraciones no son suficientes, que aún queda mucho trabajo por hacer , y que a veces la UA se centra en las áreas equivocadas .
También se debatieron sin embargo otros temas durante la cumbre, tales como:
- La disolución del NEPAD - después de casi diez años de vida en los que no pudo presentar ni un solo proyecto - y su sustitución por un nuevo organismo - la Agencia de Coordinación y Planificación del NEPAD - formalmente integrada en las estructuras de la UA.
- En la inauguración del 2010 como "Año de la paz y la seguridad en África", Wa Mutharika también declaró una "guerra contra el cambio inconstitucional de gobierno en el territorio africano y determinación de adoptar fuertes medidas punitivas contra todos los autores de los golpes de estado y los que proporcionan los medios para derrocar a los gobiernos democráticmente elegidos", y presionó para que la UA adoptase una posición más crítica con los líderes de los golpes de estado en países como Madagascar, Mauritania y Guinea (con una serie de medidas que serán anunciadas la semana próxima).
- Una carta de Eritrea se distribuyó entre los dirigentes que asistieron a la cumbre, Etiopía acusando a Etiopía de bloquear la participación de Eritrea en la conferencias de la UA , al no dar las garantías adecuadas para sus funcionarios.
- Los líderes de la Unión Africana también consideraron, según el Presidente de la Comisión de la UA, Jean Ping, el ofrecer "tierra y facilidades para la naturalización" a aquellos haitianos afectados por el terremoto y que quieran regresar al continente africano.
- En la cumbre, la Unión Africana también respaldó la candidatura de Sudáfrica para un asiento no-permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que se elegirá en la Asamblea General de la ONU en octubre de este año.
- Por último, en la cumbre, la Unión Africana también ha presentado su nueva bandera , elegida de entre las presentadas tras la convocatoria de nuevas ideas anunciada en 2007.
Noticias de Africa - APA-Addis Abeba (Etiopía), la Unión Africana (UA), permite a Eritrea a open''as pronto como la misión diplomática possible''a a la Comisión de la UA, para que las autoridades de ese país a participar de las reuniones de la organización panafricana, APA aprendido el martes una fuente cercana a la Unión.
El ataque del pasado día 9 a los futbolistas del equipo Togo que se dirigían a la Copa de África, ha vuelto a poner de actualidad (si bien de forma indirecta) el tema de las fronteras africanas. Muchos se han preguntado por la existencia del pequeño, pero crucial, enclave angoleño entre las fronteras de Congo-Brazzaville y la República Democrática del Congo. Varios comentaristas han señalado que el conflicto en Cabinda, aunque ignorado casi por completo en los medios de comunicación, tiene importantes consecuencias para la población local: por ejemplo, los graves abusos de los derechos humanos por parte del ejército angoleño, que lleva a cabo una verdadera ocupación militar del terriorio para garantizar la extracción de pertóleo en Cabinda - de donde procede un tercio de la producción total del país. Y han pedido por tanto que la atención mediática continúe sobre la región cuando se apaguen los focos de los estadios.
Mapa de Angola y la provincia de Cabinda (Wikimedia)
El tema de las fronteras de los países africanos es en general un aspecto interesantísimo en la política africana, y al que ya hemos dedicado una entrada anteriormente. Es curioso el hecho de que, en los 50 años desde el comienzo de las "independencias africanas", y a pesar de la conocida artificialidad y el origen colonial de las fronteras africanas, sólo se ha producido un acto de secesión que haya resultado en un país independiente - Eritrea declarándose independiente de Etiopía en 1993 - además de algunos intentos fallidos: Biafra y Katanga, por ejemplo. Como hemos señalado con anterioridad, el politólogo Jeffrey Herbst atribuye esta continuidad de las fronteras al hecho de que son las frontera en sí las que constituyen la verdadera naturalez de los países africanos. Mientras que en Europa durante siglos los estados crecieron desde el centro y entraron en conflicto por la demarcación de sus límites, algo que sólo se podía solucionar mediante la guerra, que a su vez reforzaba la centralización de cada estado (veáse la tesis de Charles Tilly), en África, fue la demarcación de las fronteras por las potencias coloniales, lo que dictó la existencia de un estado moderno, tras lo cual estos procedieron a "gobernar", mal que bien, los distintos territorios.
Si la tesis de Herbst fuese acertada y la única consideración, creo que hubieramos visto a más insurgencias de países africanos intentando demarcar nuevas fronteras, y dedicarse a gobernar sus nuevos países. Y sin embargo, lo que se ve con mayor frecuencia en África son insurgencias periféricas, a menudo incluso con una identidad regional o étnica, que marchan hacia el centro para hacerse con la capital del país (por ejemplo la guerrila de Museveni en Uganda, o los rebeldes del R.U.F. en la guerra civil de Sierra Leona. Por eso creo que existen otras dos poderosas razones (además de la distinta concepción del estado señalada por Herbst, y que tiene cierta validez), que son además complementarias, que explican la ausencia de exitosos movimientos secesionistas en África durante estos 50 años.
Primero la decisión de la Organización de la Unidad Africana,de no permitir el cambio de la fronteras existentes durante la descolonización, y de reconocer como jefe del Estado a aquel que controlase la capital - una decisión que se explica precisamente porque, dada la artificialidad de las fronteras, los líderes alli reunidos temían perder su poder y encontrarse como "presidentes sin país". Un resultado de esto - apoyado también por las Naciones Unidas - es el mantenimiento de Somalia como un estado unitario, y el no reconocimiento de Somaliland y Puntland como países, pese a ser territorios donde existe algo parecido a un estado viable. La segunda razón es que, dada la artificialidad y porosidad de muchas de las fronteras del continente, su existencia es en cierto modo, relativamente irrelevante para aquellos que viven en su proximidad. Numerosos grupos étnicos y culturales se extienden a través de fronteras, y antiguas rutas comerciales y de mano de obra atraviesan las fronteras dibujadas a principios del siglo 20. Ejemplos de esto pueden verse en el comercio entre Níger y Nigeria (dominado por comerciantes Hausa que viven en ambos países), o en como los productores de cacahuetes senegaleses, cruzan a la Gambia, si el precio ofrecido allí es más alto. O el libro Willing Migrants, que analiza la historia de los movimientos migratorios Soninké, y la importancia de estos para la sociedad.
Este último punto, la relativa porosidad de las fronteras africanas, y el hecho de que existen numerosos movimientos de bienes y personas a través de ellas, nos lleva a señalar algo crucial para un país - la importancia de tener buenos vecinos. Y es que es dificil señalar un conflicto en África que sea un conflecto excluivamente doméstico. Basta con mirar la relación entre las guerras de Sierra Leona y Liberia, las constantes tensiones entre Etiopía, Somalia y Eritrea (y el apoyo de cada uno de estos países a movimientos insurgentes de los otros países), las campañas de desastibilización llevadas a cabo por los régimenes racistas de Rhodesia y Suráfrica en Mozambique, Angola y Zambia, o el complejísimo entramado de poderes y alianzas de los Grandes Lagos.
Además, todos estos conflictos no sólo afectan a un país cuando éste se ve directamente implicado en la guerra, sino que a menudo los países vecinos han de acoger a millares de desplazados y refugiados - como por ejemplo Tanzania, que ha recibido durante las últimas décadas refugiados de Burundi y Rwanda, además de la República Democrática del Congo; o los refugiados en Chad por el conflicto de Darfur. Estos países, a pesar de sus escasos recursos, dan acogida a un gran número de personas, a menudo durante un largo período de tiempo. Algo que debería servir como ejemplo y poner en perspectiva nuestra "solidaridad", demostrada en momentos puntuales pero que desaparece cuando se trata de convivir diariamente con personas, a menudo inmigrantes, menos favorecidos. Incluso sin llegar a casos tan graves, la importancia de llevarse bien con los vecinos se pone de relevancia cuando aparecen en las noticias referencias a pequeños conflictos fronterizos entre países - por ejemplo las expulsiones mutuas de ciudadanos entre Angola y Congo.
En fin, que parece dificil tener una casa en perfecto estado, si vivimos en un mal vecindario. Algo que parece obvio, pero que nos debe ayudar a poner en perspectiva la complejidad de conflictos como el de Uganda o Sudán, en los que se ven involucrados numerosos países y territorios. Aunque un barrio complicado, como en la vida real, no dictamina un fracaso seguro - así dos de los países con mayor número de vecinos en África, Tanzania y Zambia (ambos tienen frontera con ocho países , sólo detrás de los nueve de la R.D. Congo) han sido dos de los países más estables durante su historia. Por último, hay que señalar que el decir quién son vecinos implica señalar quién pertenece al país, un tema - el de la ciudadanía - tan interesante como el de las fronteras y del que espero escribir en algún momento.