[También en Lun@tica Canadensis]
Gracias al blog Héroes de Ébano (que detesto por varias razones* pero que sigo leyendo porque de vez en cuando tiene cosas interesantes) me he enterado de que ayer el cantante Cheikh Lô inauguró de forma no oficial el II Salón Internacional de la Cooperación en Dakar, Senegal. Según la página oficial del evento, que tendrá lugar del 29 de Junio al 1 de Julio, se trata de una iniciativa privada en la que están involucrados los Gobiernos de Senegal y España, así como el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de las Islas Canarias. Al salón acudirán representantes de diversas agencias de cooperación de países donantes, ONGs, empresas privadas y once países africanos beneficiarios (Burkina Faso, Cabo Verde, Níger, Costa de Marfil, Guinea Ecuatorial, Madagascar, Mali, Marruecos, R.D. del Congo, Senegal y Sudáfrica). El programa se encuadra bajo el título “Medidas para acabar con y hambre y para la creación de riqueza. El papel de la colaboración público privada por un desarrollo sostenible y responsable.” Entre las actividades programadas hay una serie de charlas a manos de expertos en la cooperación al desarrollo, así como mesas de trabajo en áreas tan importantes como agricultura, ecología y nutrición; agua y desarrollo sostenible; nuevas tecnologías; salud; descentralización y buenas prácticas de gobierno para el desarrollo; relaciones entre empresas, ONGs y organismos públicos; planeamiento urbano y desarrollo; migraciones y desarrollo; género y microcréditos. También, como no, tendrán lugar actividades sociales (no incluidas en el programa oficial) que incluyen conciertos, cócteles, etc.
No me tomen a mal: creo que estas iniciativas tienen su mérito, pero hay cosas que no entiendo. Por ejemplo, que el presupuesto para la organización de una conferencia que busca promover el desarrollo (económico) de algunos de los países más pobres del planeta sea de un cuarto de millón de euros** (eso sin incluir los gastos de desplazamiento y dietas de la mayoría de los conferenciantes, que pasarán las facturas a sus respectivos gobiernos o empresas). O que un evento que dice buscar “un desarrollo sostenido y responsable” tenga, sin embargo, como empresa financiadora estrella a REPSOL, que no se caracteriza precisamente por ser una empresa modelo en el terreno del empresariado sostenible y socialmente responsable. O que la conferencia tenga lugar en el hotel más exclusivo de África Occidental, Le Meridien President (ver foto más abajo), cuyas habitaciones individuales cuestan entre 200 y 600 euros por noche y cuyo cocinero jefe vive en el barrio popular de Guédiawaye porque su sueldo no le llega a más (lo sé porque he comido varias veces en su casa).
Hotel le Meridien President en Almadies donde tendrá lugar el encuentro, via Hotels of the Rich & Famous.
Puede ser que este domingo me haya levantado cínica, no sé, pero el caso es que esta no me parece la manera más adecuada, sostenible ni responsable de promover el bienestar socio-económico de los pueblos africanos. Aunque quizás me estoy equivocando y todo este tinglado tiene beneficiarios un poco más, digamos, selectos.
En cualquier caso y como hoy es día del señor les dejo con una oración de gracias a manos del Baye Fall Burkino-Senegalés Cheikh Lô, mencionado más arriba. Que disfruten ustedes.
* Principalmente porque el autor jamás se digna a responder a los comentarios de los lectores ni a darles las gracias cuando le echan una mano (ejem).
** Obviamente este dinero irá a parar a los bolsillos de los que no necesitan ninguna ayuda -- véase, los empresarios (blancos) que regentan los espacios donde tendrá lugar el encuentro.