(Muchas gracias a Ricardo, de 180Latitudes por la traducción!!)
En este texto voy a señalar lo que considero que han sido los diez acontecimientos más interesantes, reveladores o excitantes que han tenido lugar en África Subsahariana este año.
Sé que no están todos los que deberían de estar, pero espero que todos los que seleccione, se lo merezcan. La lista se basa también en mis intereses y tiene un sesgo marcadamente político, especialmente, con cosas que he escrito a lo largo de este año. En cualquier caso, si estima que no he hecho mención de algo que usted considere importante, o si algo que he incluido considera que no merece estar, coméntelo, por favor.
¡Y un feliz 2010 para todos!
1. La crisis económica
En África, como en el resto de las regiones del mundo, la mayoría de los titulares han estado dominados por la recesión mundial, y las respuestas políticas a la misma. En 2009, la cobertura ha pasado de señalar que la crisis económica no afectaría al continente a darse cuenta de que se trataba de un crisis total que amenazaba el crecimiento económico del continente. Ahora se está de acuerdo en que África se ha visto afectada de varias maneras: el incremento de los precios de los productos básicos, el nivel más bajo de las remesas, menos turismo y reducción en los flujos de capital privado … Todo lo cual ha ralentizado el crecimiento económico de un promedio de 6,4% a 1% del PIB del África Subsaharian. En una entrevista,Shanta Deverajan, representante del Banco Mundial para África, da su opinión sobre cuáles son las perspectivas para el continente. También es interesante saber que la crisis supuestamente ha golpeado con más fuerza a los exportadores de petróleo y como consecuencia los países de medianos ingresos se han visto más afectados, mientras que las economías más pequeñas pueden tener una recuperación más rápida.
2. ¿Efecto Obama?
Los titulares durante la primera parte del año también fueron dominados por la elección de Barack Obama -y cómo se celebró en todo el continente. Un breve análisis se centró en cómo el nuevo presidente podría cambiar la política de EE.UU. hacia África, que por cierto, fue el continente donde G.W. Bush tuvo mayor consideración. Así, el discurso de Obama en Ghana el 11 de junio -y la elección del presidente estadounidense de este país para su primera visita por delante de Nigeria- parecían transmitir la imagen del compromiso de los Estados Unidos en apoyar “modelos exitosos” de democracia y buena gobernanza. La realidad no podría haber sido más diferente, con golpes de Estado e inestabilidad en países como Guinea-Bissau y Guinea-Conakry, y ejemplos de elecciones no democráticas para asegurar la continuidad de Teodore Obiang y el hijo de Bongo en Guinea Ecuatorial y Gabón, entre otros ejemplos. Además, la presencia de nuevos actores externos (como China) en todo el continente constituyen una poderosa muestra de los intereses extranjeros en el continente -como se comprobó en agosto con la gira por siete países de la Secretaria de Estado, Hillary Clinton. Además, incluso si los EE.UU. tenían un fuerte compromiso con la democracia y la buena gobernanza, no es cierto que tengan el poder para hacerlo. Alex de Waal escribió aquílas cuatro razones por las que los EE.UU. está perdiendo influencia en Sudán, algunas de los cuales son aplicables a otras partes de África.
3. Gobiernos de (des)unidad nacional
La aparición de gobiernos de unidad nacional -y su promoción desde la comunidad internacional en diversos países de todo el continente: Kenya, Zimbabwe, Sudán, Madagascar…- constituye, en mi opinión, un proceso interesante, como hemos comentado anteriormente. Esta solución parece adecuada para las crisis políticas en el continente, aunque está llena de riesgos. A menudo, el partido dominante o el líder trata de marginar a los ex-opositores, ahora parte del gobierno, y estos acuerdos pueden convertirse en simples tapaderas para perpetuar la continuidad no democrática (esta es la razón por la que la oposición en Guinea ha rechazado con vehemencia esta opción). Sin embargo, su creciente “popularidad”, puede ser señal de que varios partidos fundamentalistas están disminuyendo sus posiciones a medida que encuentran un ambiente acogedor.
4. Recursos energéticos
El petróleo sigue siendo, con mucho, la pieza más importante del puzzle en la búsqueda de fuentes de energía, y los países exportadores de petróleo como Angola, Nigeria, Guinea Ecuatorial son capaces de mantener sus dudosos regímenes gracias a los ingresos generados por el oro negro. Pero como ya hemos señalado, las energías renovables -especialmente la energía solar en la región del Sahel y África occidental, con el apoyo de Senegal- también está cobrando fuerza a pesar del fracaso de las conversaciones de Copenhague.
5. Impulso en las infraestructuras de transporte
Comunicación y transportes son claves para el desarrollo económico, no sólo para garantizar la importación y exportación de productos al continente, sino también para el comercio interno africano (se sitúa en unos niveles insosteniblemente bajos -alrededor del 3%), como se señala aquí. Esto, junto con la mayor participación de China en el continente, ha provocado un creciente interés en la construcción y renovación de infraestructuras de trasportes africanos, como apuntábamos.
6. Replantear la Ayuda Internacional
Varios factores: la crisis económica, la aparición de China como socio comercial serio y las contribuciones de intelectuales africanos y economistas como Dambisa Moyo (cuyo libro Dead Aid ha sido uno de los más debatido este año), han contribuido a que se replantee el papel de la comunidad internacional, o al menos mirarlo de manera diferente diferente, empezando por el sistema de ayuda internacional que ha estado en vigor durante las últimas cuatro décadas y que no ha tenido prácticamente beneficios visibles.
7. Integración regional
La receta de los organismos internacionales como el Banco Mundial, el FMI o la Unión Africana, para una mayor eficiencia del desarrollo económico y político pasa por el fomento de una mayor integración regional. Estos procesos han recibido un impulso en la parte oriental del continente, con la firma por parte de la Comunidad del África Oriental (EAC) del Protocolo de Mercado Común , en noviembre pasado.
Además, en África Occidental, el organismo regional, la CEDEAO, ha reforzado su compromiso con la democracia, al negarse a reconocer al presidente del Níger, Mamadou Tandja, tras el final de su mandato el pasado 22 de diciembre. Níger ya había sido suspendido como miembro después de que Tandja disolviera el Parlamento y el Tribunal Constitucional, y convocara un referéndum cuando se le negó su tercer mandato. Sin embargo, la integración regional todavía se enfrenta a numerosos problemas, entre ellos consolidarse y ganar poder como actores internacionales, para tener un impacto significativo en las vidas de sus ciudadanos.
8. Caminos divergentes para Nigeria y Sudáfrica
Mientras que muchos académicos sostienen que la integración regional necesita un poder hegemónico regional, otros ven un riesgo en su excesiva dependencia. En cualquier caso, lo cierto es que colosos como Nigeria, en África Occidental, y Sudáfrica, en África Meridional, tienen un impacto crucial en el bienestar de sus vecinos. Y estos dos países han seguido cursos totalmente dispares. Si bien Sudáfrica sigue plagado de problemas graves (delincuencia, desigualdad social), 2009 ha demostrado ser un año trascendental, con la elección de Jacob Zuma se demuestra que la democracia en el país ha madurado a través del rechazo de Mbeki y la aparición de un nuevo partido, el Congreso del Pueblo (CoPe). También los preparativos para 2010 están progresando a buen ritmo, y seguro que el Mundial de fútbol será un éxito.
Por su parte, Nigeria sigue acosada con numerosos escándalos de corrupción, el conflicto Níger aún resuena, un informe de Amnistía Internacional condena los “niveles alarmantes de asesinatos” cometidos por la policía, etc, y, más recientemente, y quizá lo más preocupante, la ausencia del presidente del país, Umaru Yar’Adua (que está recibiendo tratamiento médico en Arabia Saudita), está alentando luchas internas y rumores de complot contra las autoridades.
9. Internet y las TIC
Uno de los desarrollos más interesantes en el continente en 2009 ha sido el crecimiento y propagación de nuevas tecnologías y herramientas de comunicación, que han colocado a los países africanos entre los que llevan la delantera en el uso de estos aparatos, por ejemplo en el periodismo a través de telefonía móvil. Plataformas y herramientas desarrolladas por africanos y con África en mente, como Maneno, e iniciativas como BarCamp Africa, sin duda, desempeñan un papel destacado en 2010 y en años venideros para continuar con esta expansión de las TIC a nuevos segmentos de la población.
10. Sociedad civil africana
Sin duda, como resultado de los procesos que se han señalado anteriormente, y especialmente, gracias a la propagación de Internet y nuevas tecnologías, activistas de África y ciudadanos africanos han tenido un impacto mucho mayor y, como consecuencia, una mayor visibilidad en la escena internacional. Así pues, parece que las acciones destinadas a África planeadas desde fuera del continente (como la muy criticada campaña ‘Save Darfur’) han dado lugar a acciones que tienen sus orígenes en diferentes países africanos. Así, las protestas en contra de un proyecto de ley que criminalizaba la homosexualidad en Uganda, la solidaridad con Abahali baseMjondolo, el premio otorgado a René Ngongo o la campaña de la Pan-African Climate Justice Alliance, antes COP-15, han recibido la merecida atención internacional, pero se originan en grupos radicados en África.
La que probablemente fuera la mayor catástrofe de la historia de la inmigración africana hacia Europa (la mayor de las conocidas) pasó totalmente desapercibida para los medios de comunicación españoles. Probablemente no era un buen día. A lo mejor hubo fútbol o la Esteban había decidido operarse, oiga usted, que eso sí que son cosas importantes.
José Naranjo, un periodista que por entonces trabajaba en el periódico Las Provincias de Las Palmas de Gran Canaria., sí se enteró. Lo leyó en la rudimentaria edición on line de un periódico senegalés que, sin dar muchos detalles, recogía la noticia de que en Kolda, un región al sur de Senegal, se estaban registrando varios entierros -sin cadáver- de chicos jóvenes. La fuente de origen de la noticia era una emisora local de la zona que, como parte de su labor de servicio público, emitía esquelas leídas que enviaba la población. En un intervalo de pocos días, recibieron la noticia de decenas de muertes de chicos de entre 18 y 30 años. No era algo habitual.
Era octubre de 2007 y por aquel entonces, la noticia estaba en los que llegaban a las costas canarias. Esas imágenes que todos hemos visto de cientos de personas arribando en un cayuco y siendo ayudados por cruz roja y la guardia civil. De esto otro no había imágenes, así que no saldrían nunca en ninguna portada.
Pero José Naranjo decidió que eso sí tenía que ser una noticia. Que no se podía ignorar a la multitud de inmigrantes que probablemente morían en el camino a Europa cada día y de los que nada queríamos saber.
Así que se plantó con un amigo en Kolda junto al fotógrafo Magec Mostesdeoca y fue investigando qué había pasado con estos 160 chicos que habían salido de allí pero nunca llegaron a la ansiada Europa. Y de aquella investigación salió este libro, Los invisibles de Kolda, porque lo que encontró daba para mucho más que para un reportaje.
[Presentación del libro 'Los invisibles de Kolda' en Casa África]
Por eso, hoy quiero recomendar esta lectura. Un libro basado en hechos reales que sirve para entender por qué estos chicos decidieron emprender la gran Aventura hacia Europa y qué ha supuesto para sus familias* esta pérdida.