Estoy acostumbrada a las ex-colonias francesas del Golfo de Guinea y del Sahel, donde la gente desayuna Nescafé y pain au chocolat mientras comenta la última jugada del Olympique de Marseille. Sierra Leone es totalmente british. En el hotel en Freetown, cada mañana dan porridge o un combinado atómico de huevos revueltos, salchichas y judías con bacon (sin alka setzer). El taxi de Prince nos lleva a la playa pasando por Gloucester Road, Victoria Park, por Kent y Waterloo entre posters del Manchester United. Las pausas-café en las conferencias son teabreaks, y siempre hay confusión cuando pido agua con acento americano. Wara. Pardon? Warer. Ah, watteh!
Con el personal internacional pasa lo mismo: en vez de los mil franceses que hay en Dakar, en los bares de Freetown hay ingleses; en vez de reporteros dicharacheros, personal militar. Desde la base del IMATT se ven las colinas que rodean a Freetown entre la niebla. Los barcos portugueses las llamaron sierra de los leones; desde aquí, si desenfocas un poco la mirada, casi parecen los Highlands de Escocia.
Como no tengo tele, no vi el primer programa de Exiled (Exiliada) en MTV hace unos días, sino que me enteré del estreno de la serie a través del blog Africa is a country (África es un país). Parece ser que hace un par de años la MTV hizo un reality show titulado My Super Sweet 16 (Mis súper dulces 16) sobre las fiestas que los padres de niñas ricas les organizan al cumplir los 15 o 16 años. Ahora muchas de ellas se han convertido en chicas consentidas tan insportables que sus padres han decidido darles una lección gracias al nuevo reality que se les ha ocurrida a las grandes mentes iluminadas de la MTV: mandarlas a lugares chungos para ser reeducadas, como por ejemplo un poblado maasai en Kenia, una familia tailandesa que vive del turismo de los elefantes o un grupo de criadores de llamas en los Andes.
A primera vista la idea puede parecer interesante y hasta loable, pero el hecho de que la duración de la supuesta estancia educativa sea de tan sólo una semana inmediatamente la convierte en irrisoria. Aunque para las niñas mimadas en cuestión siete días sin electricidad rodeadas de gente oscura con costumbres higiénicas incomprensibles les pareció un auténtico suplicio. Como muestra, traduzco un fragmento del diario de Amanda, la protagonista del primer episodio de la serie emitido hace cuatro días a la que mandaron a Kenia a vivir con una tribu maasai:
Cuando me enteré de que me iba a África intenté esperar lo peor, pero creo que vivir de esta manera es aún peor de lo que pude imaginar. Es una mierda no tener electricidad y sudar todo el día, hacer tareas, caminar varios kilómetros sólo por hacer algo sencillo. Lo odio.No quiero volver jamás a este lugar. Es totalmente aburrido. O bien trabajas, o bien estás sentada al sol y sudas la gota gorda. Te sientes tan sucia y mugrienta -es insoportable. Pensaba que tener un trabajo en America era una mierda, pero esto lo supera todo. Simplemente quiero volver a casa. No tengo ganas de tener polvo en los ojos y en la boca, ordeñar vacas, caminar sobre caca de vaca todo el día y, lo que es peor, sudar y estar rodeada de bichos. Estoy lista para coger un vuelo a casa.
Realmente se ve que esta chica ha aprendido mucho y que más padres tendrían que seguir el ejemplo y mandar también a sus princesitas de excursión al mundo real. Quizás a algún emprendedor ya se le ha ocurrido ofrecer viajes especialmente diseñados para estas familias, en plan colonias de verano educativas del siglo XXI para ricos. Y en sus folletos pueden poner que van a donar un 1% de sus beneficios para construir alguna escuela y salvar a los pobrecitos africanos, y así todo el mundo sale ganando.
Para los que no hayan tenido bastante, aquí pueden ver el tráiler de la serie y aquí el primer episodio que muestra la dura estancia de Amanda en un poblado keniata (en inglés). Para que vayáis cogiendo ideas.
Anteriores entregas de Afrienlaces: aquí.
Ya iba siendo hora de otra entrega de enlaces sobre África que me han llamado la atención últimamente:
Catorce años después del final del apartheid, sus divisiones y absurdidades perviven. La segregación ahora quizás sea más voluntaria que legal, pero los sudafricanos aún viven en barrios definidos por el color de la piel -blancos, negros o "de color" [mulatos o descendientes de los esclavos de las Indias Orientales holandesas]. Para atajar las desigualdades del apartheid, el estado decidió que seguía necesitando clasificar a sus ciudadanos por la raza: el gobierno post-apartheid creó un programa de acción afirmativa llamado Black Economic Empowerment (BEE) para compensar el enorme desequilibrio de poder económico a favor de los blancos. La legislación del BEE depende sobretodo de las definiciones de "negro" del apartheid. Debe cubrir a los grupos excluidos del poder y de los privilegios en el antiguo orden -africanos, de color e indios. Pero aunque también fueron excluidos, los chinos sudafricanos fueron pasados por alto. La comunidad china contraatacó, y el 18 de junio de este año ganó una batalla legal de diez años para remediar ese desprecio.
Más de una vez me he preguntado de donde viene la palabra África, y ahora el blog Makutano me ha resuelto la duda con una explicación sacada de la Wikipedia (por cierto, ¿no os encanta la palabra makutano? Significa lugar de convergencia en suajili). Traduzco del inglés:
Afri era el nombre de varias gentes que vivían en el norte de África cerca de Cartago. Su nombre normalmente se relaciona con la palabra fenicia afar que significaba "polvo", pero una teoría de 1981 afirma que tiene su origen en la palabra bereber ifri que significa "cueva", en referencia a los habitantes de cuevas.En la época romana, Cartago se convirtió en la capital de la provincia de África, que también incluía la costa de la Libia moderna. En latín el sufjo "-ca" indica "país o tierra". El reino musulmán posterior de Ifriqiya, en lo que hoy en día es Túnez, también preservó una forma del nombre.
Otras etimologías existentes sobre el nombre de África:
-El historiador judío del siglo I Flavius Josephus (Ant. 1.15) afirmó que su nombre venía de Efer, el nieto de Abraham según Gen. 25:4, cuyos descendientes habrían invadido Libia.
-La palabra latina aprica, que significa "soleado", mencionada por Isidoro de Sevilla en el siglo VI en Etymologiae XIV.5.2
-La palabra griega aphrike que significa "sin frío". Esto fue propuesto por el historiador Leo Africanus (1488–1554), que sugirió que la palabra griega phrike (φρίκη, que significa "frío y horror") combinada con el prefijo "a-" indica una tierra libre de frío y de horror.
-Massey, en 1881, derivó una etimología de la palabra egipcia af-rui-ka, "girarse hacia la apertura del Ka". El Ka es el dobre energético de cada persona y "la apertura del Ka" hace referencia al útero o al lugar de nacimiento. Para los egipcios África sería "el lugar de nacimiento".
Y de propina, un mapa de los contenidos de África según el resto del mundo:
Llegué a Freetown anoche, tras cuatro horas de carretera lunar, empantanada de cráteres y charcos profundos. Dicen que los colonos ingleses decidieron construir el aeropuerto en Lungi, millas más allá de Freetown y del otro lado de la bahía, para que solo los ricos pudieran alcanzarlo deprisa -en barco o lancha rápida. Los demás, si se atreven, por carretera: cuatro horas en 4x4 y vete a saber cuantas en poda-poda, los minibuses públicos. Si es en temporada de lluvias, algunos tramos son campo a través, y siempre rebotando de agujero en agujero fangoso.
A pesar del viajecito me encanta estar de vuelta. Todo el mundo se acuerda de mí en el hotel, y en la oficina me han dejado el despacho limpio y brillante, y hasta han pasado las páginas del calendario. Incluso me parece que entiendo mejor al jefe de misión con su espeso acento de Zimbabwe.
Vuelta de vacaciones: en Dakar se ha puesto a llover de veras, tanto que ahora puedo ir en moto por el callejón de arena hasta casa de Malick Sene, bordeando el cementerio donde antes había unas dunas de miedo. Ha llovido tanto que se ha caído el balcón del vecino, y ayer se derrumbó una mezquita sobre un grupo de lavanderas. Malick, que está construyendo él mismo un segundo piso en su casa, me cuenta que los maçons mezclan demasiada arena con el cemento y los ladrillos se vuelven porosos, o se deshacen con el agua. Cada estación de lluvias se caen casas. En el centro, los edificios coloniales aguantan el tirón.
El domingo me vuelvo a Sierra Leone, con mi pasaporte nuevo y limpito. How di bodi, Salone?